1. Kilometraje real
Se contrasta el cuadro con facturas de mantenimiento, registros de inspección técnica y desgaste físico del interior. Las incoherencias entre estos tres puntos son la señal más fiable.
2. Historial de mantenimiento
En Alemania es habitual disponer de historial en red oficial. Verificamos intervalos, operaciones realizadas y si hay reparaciones relevantes o sustituciones importantes.
3. Siniestralidad
Revisión de tolerancias de chapa, medición de espesor de pintura y comprobación documental. Un repintado no es descalificante; una reparación estructural mal hecha, sí.
4. Equipamiento contra ficha de fábrica
Muchas diferencias de precio vienen de los opcionales. Comprobamos que el equipamiento anunciado coincide con la configuración original del vehículo.
