1. Definir el coche antes de buscarlo
La mayoría de importaciones que salen mal empiezan mal: se busca 'un 911' en lugar de definir año, caja, equipamiento imprescindible y presupuesto total. Cuanto más concreto sea el objetivo, más rápido y más barato sale el proceso.
2. Buscar en el mercado correcto
En Alemania conviven concesionarios oficiales, especialistas independientes y particulares. Cada canal tiene márgenes, garantías y niveles de documentación distintos. Buena parte del mejor producto se mueve antes de llegar a publicarse.
3. Verificar antes de pagar
Comprobación de historial, kilometraje, siniestralidad y equipamiento real frente a la ficha de fábrica. Después, inspección presencial por un técnico independiente. Este paso no es opcional cuando compras a distancia.
4. Negociar y comprar con contrato
Precio, extras, plazos y responsabilidades por escrito. El pago debe ser trazable y contra documentación correcta.
5. Transporte
Camión abierto para uso general, cerrado para vehículos de alto valor. Siempre con seguro a valor declarado y verificación de estado en carga y descarga.
6. Documentación
La parte que más retrasa una importación. Lo imprescindible:
- Contrato de compraventa y factura de origen.
- Certificado de conformidad europeo (COC).
- Documentación alemana del vehículo y baja en origen.
- Traducciones juradas cuando se requieren.
7. ITV de importación, impuestos y matriculación
Con la ficha técnica española emitida, se liquida el impuesto de matriculación y se tramita la matrícula en Tráfico. A partir de ahí el coche circula legalmente en España.
